Las “huellas” del autismo son visibles con un sencillo análisis de sangre y orina.

El nuevo test se basa en la detección en sangre y orina de proteínas dañadas por la oxidación y la glicación, cuyo niveles son mucho más elevados en los niños con autismo. Madrid (España).- En la actualidad, el diagnóstico de los trastornos del espectro del autismo (TEA) solo puede establecerse una vez el niño afectado manifiesta, y de una forma muy aparente, los...