El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en niños y adolescentes

TOC en niños y adolescentes

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un padecimiento con implicaciones importantes, tanto en el adulto, como en niños y adolescentes, que afecta el funcionamiento social, escolar y familiar de la persona involucrada. Se trata de una enfermedad del tipo ansioso que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones se entienden como ideas, imágenes, impulsos o pensamientos intrusivos y repetitivos que generan en el niño, sentimientos de preocupación, vergüenza o culpa. Las compulsiones son conductas realizadas por el niño a manera de ritual, actos repetitivos, intencionales, estereotipados y estructurados de acuerdo a determinadas reglas, que tienen el objetivo de reducir el malestar o evitar que ocurra un daño anticipado, que si se analiza de manera objetiva es improbable que ocurra.

Para que las obsesiones y compulsiones tengan significancia clínica, es necesario que la pérdida de tiempo en la rutina diaria de la persona con TOC, interfiera de manera sustancial en su funcionamiento general, llevándolo a una desadaptación en su círculo familiar, académico y social.

Las obsesiones generalmente son respecto a:

– La muerte

– Los germenes o enfermedades

– Miedo a contaminarse

– Temor a equivocarse

Las compulsiones más comunes son:

– Lavarse en exceso y de forma repetida

– Preocupación excesiva por el orden y la limpieza

– Limpiar en exceso

– Acumular en exceso objetos sin ninguna utilidad

– Repetición estereotipada de alguna acción

El llamado Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) afecta a 2 de cada 100 personas en el mundo. Sin embargo, en niños y adolescentes, resulta complicado determinar su prevalencia a nivel mundial, ya que los estudios en población infantil y adolescentes, son escasos y muy recientes, además de que los datos varían de acuerdo a la zona geográfica. Por ejemplo, en los EEUU, aproximadamente 1 de cada 200 niños lo padecen, pero los datos difieren en otros países.

Por otro lado, el TOC presenta una alta comorbilidad psiquiátrica, es decir, generalmente se encuentra asociado a otras patologías, lo que dificulta su diagnóstico, y es común encontrarlo presente en los llamados trastornos de ansiedad; 46% de niños con ansiedad generalizada; 17% en trastorno de pánico; 36% en fobia social y 19% en fobias específicas. Así como en los trastornos afectivos, 29% de los niños con trastorno y un 24% en trastorno bipolar.

Los orígenes del TOC en la infancia están poco estudiados, pero la escasa información al respecto, indica que aproximadamente el 80% de los individuos con TOC, tuvieron su inicio, antes de los 18 años de edad, y un tercio de estos, refieren su inicio antes de los 15 años (Pauls et al, 1995). El promedio de edad de inicio se encuentra en un rango de entre los 7 y los 12 años de edad (Toro et al, 1992).

Entre las causas del TOC se ha encontrado que existe una alteración en el funcionamiento cerebral que tiende a heredarse entre familiares y la probabilidad de que un niño con TOC, tenga un familiar con el mismo trastorno es hasta del 25%.

Su tratamiento incluye la psicoterapia así como los medicamentos psiquiátricos. Para que el tratamiento sea exitoso, es necesario la cooperación y participación absoluta de la familia, con el fin de apoyar al niño con este padecimiento.

Por Psic. Martha Lellenquien

Fuentes:

Ulloa, R., (2012). Trastorno obsesivo compulsivo en niños y adolescentes: más común de lo que se cree. Revista digital universitaria 13 (3) pp. 3-4.

Vargas, L. Et, al. (2008) Trastorno obsesivo compulsivo en niños y adolescentes: una actualización. Segunda parte. Salud Mental 31 (44) pp. 283-289.

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